A partir del caso de Sophie quién presenta una “fobia escolar”, este articulo interroga las implicaciones metapsicológicas de un síntoma cuya evidencia nosográfica recubre la complejidad de las transformaciones durante la adolescencia. La articulación entre la neurosis actual y la neurosis de transferencia conduce a pensar lo escolar como un lugar de desplazamiento de los conflictos edípicos y de los efectos de la travesía púber. Las mediaciones terapéuticas aparecen como las condiciones para relanzar un trabajo de figuración, de transferencia y de subjetivación.
La reclusión a domicilio que a veces acompaña la fobia escolar del adolescente, es un factor de gravedad. Rencontrar en consultación un joven que no sale más de su casa, presenta un carácter paradójico que hace eco a las particularidades clínicas de esa alteración. Tres configuraciones de encuentro posible son propuestas según el grado de evitamiento y de la dialéctica contenedor-contenido. Instalar un espacio terapéutico en esas situaciones confronta a un escollo de un vínculo de carácter paradójico.
El devenir adulto es una etapa del proceso de subjetivación puesto que ella implica un nuevo encuentro con la realidad exterior y confronta a numerosas angustias de abandono y de castración a las cuales la fobia escolar es susceptible de dar forma. A partir de la lectura de Un hombre que duerme de Georges Perec y de una situación clínica, se tratara de aclarar la naturaleza y la función de ese síntoma en la dinámica post adolescente.
Tras evocar la ruptura progresiva entre la psiquiatría infantil y el psicoanálisis, el autor repasa los modelos (medical, psicopatológico y psiquiátrico infantil) que permiten de pensar los desórdenes mentales del niño y del adolescente. Enseguida el interroga de que tipo de diagnostico se trata (descriptivo, etiológico o estructural) para las grandes clasificaciones internacionales. El concepto de fobia escolar invita a un diagnostico estructural, el de rechazo escolar es únicamente descriptivo.
La fobia escolar del adolescente, se acompaña de una angustia si masiva que la inhibición que resulta constituye un obstáculo a la vida de fantasía del paciente. La conducta, que es a menudo asociada al encierro a domicilio, nos orienta hacia una fantasía arcaica de Claustrum desarrollada por D. Meltzer. Se trata de una forma de identificación proyectiva intrusiva que contraria el conflicto de edipo oponiéndose al proceso de diferenciación. Nosotros exponemos esas nociones a partir de un caso clínico.
Con la pubertad, la vivencia temporal se hace conflictual y sale de la linealidad infantil. Este proceso se ve entrabado por la llegada de una fobia escolar durante la adolescencia y ello sin signo anunciador anterior. La pulsionalidad parece estar congelada y el tiempo parece detenerse. Se encuentra una búsqueda de inmutabilidad propia a los síndromes autísticos. Aquí el efecto de la consecuencia en lugar de abrirse a la temporalidad despierta una falla de los orígenes.
El autor ilustra hasta que punto, las resistencias parentales pueden constituirse en el nido de la sicopatología del adolescente. La ilustración de una situación problemática de un seguimiento terapéutico permite de hacernos acordar algunos principios en los que respecta el seguimiento de las familias. El propone de pensar la fobia escolar, como un síndrome post traumático más que como una historia neurótica ; pero también insiste sobre el peso que tiene en el desarrollo del adolescente y de los ideales infantiles parentales no interiorizados.
Adolescence, 2014, 32, 3, 464-479.
Revue semestrielle de psychanalyse, psychopathologie et sciences humaines, indexée AERES au listing PsycINFO publiée avec le concours du Centre National du Livre et de l’Université de Paris Diderot Paris 7