Le confinement a été un révélateur chimique de la qualité de relation des adolescents avec leurs parents. Certains se sont épanouis en vivant une disponibilité inattendue de leurs parents ; d’autres ont souffert d’être cantonnés dans une proximité pénible avec eux. Certains ont continué de se voir en groupe sans souci des précautions sanitaires. Des lockdown parties se sont tenues de manière clandestine, comme bien des fêtes après le déconfinement dans la même suspension des gestes de prévention. L’article analyse ces transgressions comme une manière de fabriquer de l’intensité d’être, dans l’ambivalence d’un « Je sais bien mais quand même ».
La visée de cet article est de relier les engagements au pubertaire à la double mission pour l’adolescent de s’inscrire dans le monde tel qu’il existe, tout en trouvant les modalités à l’expression d’une pulsion vécue sur un mode à jamais singulier. Les enjeux de réinvestissement provoquent la recherche d’un juste rapport entre liaison et déliaison, dialectique indépassable par laquelle se définit l’inscription de l’être humain au monde.
À travers le cas d’une adolescente souffrant du péril écologique, il s’agit de montrer qu’à l’heure de l’anthropocène, une détresse écologique est susceptible d’apparaître chez les adolescents. La reconnaissance, au sein de la cure, de la réalité de la menace pesant sur la planète permet de dégager les identifications et les fantasmes qui peuvent s’y associer.
La passivation adolescente semble révolue avec l’avènement d’une jeunesse citoyenne mobilisée pour la défense du vivant. Mais le sauvetage du contenant a un coût extrême pour le sujet en développement si l’adulte ne l’assure pas lui-même, comme le montre la clinique de certains adolescents suicidaires, chez qui les reproches aux adultes ne peuvent plus se faire que par les passages à l’acte, et non plus par les mots ou par les actes.
Los autores desean de mostrar en que el sicodrama de grupo es una indicación particularmente adaptada para adolescentes, para quienes la actividad de verbalización no siempre es fluida. El análisis de un escenario psicodramático nos ilustrara, como es que este dispositivo ofrece la posibilidad de relanzar la pulsión de actualizar los vínculos internos y de sostener un pensamiento escénico a la base de la acción relacional.
En el contexto societal, la clínica actual y su violencia interrogan sobre el rol del proceso interpretativo de la cura analítica. El sueño de pureza de un acto intemporal que da el encuentro a la abstracción estética del psicoanalista, debería confrontarse a la necesidad de una figuración que procede de esta manera, es decir “hacer con lo que se encuentra”, el nudo del síntoma. Se trata de seguir paso a paso las trayectorias y de identificar los rastros imaginarios, reales y simbólicos y lo que hace que todo funcione en conjunto.
La autora, anima un grupo de palabra con pacientes de trece a dieciocho años hospitalizados por una anorexia mental severa. Ello constituye un observatorio privilegiado de esta forma radical de desorden adolescente y de los efectos traumatizantes de la irrupción de la pubertad en el caso de sujetos con cimientos frágiles de su narcisismo. Este grupo, muestra las virtudes terapéuticas de un espacio de palabra de inspiración sicoanalítica, con ese tipo de pacientes enmarcado y sostenido por terapeutas.
A partir de la clínica encontrada en la cirugía pediátrica, los autores proponen de interrogar los desafíos del deseo, de la construcción de la identidad femenina, de la filiación, y de la fecundidad compleja que constituye un trabajo mutuo entre un psicólogo y un cirujano. Dos casos clínicos de adolescentes que presentan un crecimiento genital (ninfo megalomanía para una de ellas y masa clitoridiana para el otro) ilustraran esos aspectos.
Este articulo, interroga la disforia de género a partir de la noción de cuerpo erótico. Partiendo de ese cuerpo subjetivo y de las transformaciones durante la adolescencia. Dos situaciones clínicas, tienden a ilustrar la singularidad de cada demanda y su función potencial en la economía libidinal del sujeto.
Desde hace algunos años, los jóvenes, cada vez más numerosos interrogan las fronteras banalizadas del genero, de la pareja y de la sexualidad: bisexuales o pansexuales, de género neutro o fluido, trans-género rechazan las etiquetas, los estereotipos de identidad para reclamar el derecho de inventarse a si mismos completamente; delmismo modo quieren hacer explotar las fronteras entre heterosexualidad o homosexualidad, entre masculino y femenino, entre mujer o varón.
Adolescence, 2020, 38, 2, 447-462.
Revue semestrielle de psychanalyse, psychopathologie et sciences humaines, indexée AERES au listing PsycINFO publiée avec le concours du Centre National du Livre et de l’Université de Paris Diderot Paris 7