Algunas horas después de un examen psicológico sin signos alarmantes; una adolescente confiada en un centro educativo a carácter social intento suicidarse junto con su novio. Después de este paso al acto; quisimos repensar este caso a la luz de trabajos que vinculan la vulnerabilidad suicidaria y la depresión. Después de haber buscado, en los protocolos de las pruebas proyectivas (Rorschach y TAT) los indicadores del paso al acto hemos constatado, una propensión a reducir los afectos y las emociones a nada, lo cual ocurre también durante la relación clínica y durante la colección de amnanesis. Una lectura mas fina de los protocolos revela bajo la apariencia de una depresión blanca una vulnerabilidad que exige una psicoterapia.
Con la ayuda de un caso clínico, se trata de aclarar el proceso de actualización del trabajo traumático de la adolescencia así como sus elementos psíquicos. Por ello nos apoyaremos sobre tres escenas vividas por el sujeto: La escena de una agresión, La escena de una transferencia, y la escena de la figuración grafica. El análisis de esas escenas, pueden promover una teoría del trabajo de lo traumatizante para pensar la eficiencia de la cura psicoterapéutica.
Las consultaciones familiares con la familia L, Permiten de mostrar como, los procesos adolescentes pueden ser considerados como un objeto de transferencia familiar. A través de un análisis del metabolismo psíquico familiar, de las disputas fraternales, de la fuerza de los conflictos Inter. Y transgeneracionales así que inter-familiares; nos aparece que los procesos adolescentes en el caso de Thomas el hijo de trece anos de un primer matrimonio de la señora L; ejerce una suerte de atracción de las violencias implícitas familiares. La ruptura interna en el desarrollo de joven adolescente conlleva así mismo una ruptura de los vínculos inconscientes entre los miembros de esta familia.
El pubertario femenino, esta constituido por las novedades que sorprenden a todo adolescente no solamente en su cuerpo, si no también en toda su vida psíquica. Este proceso psíquico complejo, interroga entre otras cosas la calidad de la mirada del padre quién sigue la evolución de la sexualidad genital en la hija adolescente. El trabajo aborda un aspecto más bien dejado del lado del vínculo de las hijas con sus padres. A menudo es posible ver en el tratamiento analítico de adolescentes a padres frágiles, ausentes e incluso violentos Y son el objeto de intensas atenciones de protección y de consideraciones positivas de la parte de sus hijas que hacen todo para poner un pedestal a la imagen paternal. En esos casos el padre edípico, parecen tener que quedarse en vida y valorizados para poder ejercer de manera suficiente su función. En efecto es únicamente bajo esta condición que el fantasma parricida puede ser plenamente reconocido y su valor simbólico, puede ser plenamente elaborado y que el padre edípico, puede desaparecer del horizonte.
La referencia a la cura analítica en el tratamiento terapéutico de la adolescencia, se completa necesariamente por medio de una toma de consideración de todos los factores intrínsecos y extrínsecos que intervienen en la optimización del dispositivo de trabajo. Ciertas características de la adolescencia (régimen económico de crisis remodelación tópica de la « nueva dependencia », estatuto natural de las introyecciones transferenciales) contribuyen a poner de relieve la crucial importancia y la potencialidad dinámica y particular del encuentro con el adolescente. La evaluación – a veces instantánea y reciproca – no puede disociarse fácilmente del proceso de identificación y la enunciación del marco convencional para los próximos encuentros efectuados desde el lugar mágico que el adolescente nos atribuye en la transferencia. Una consultación común y corriente y su comentario ilustran este tema del encuentro.
El autor entiende el registro de lo político como una dimensión indisociable del encuentro entre el terapeuta y el adolescente. A la vez iniciador de una función movilisadora del pensamiento, proselitista del valor del « vínculo », pedagogo y guardián, el psicoterapeuta para adolescentes, reconoce las condiciones específicas a éste encuentro. Por la definición a múltiples entradas que el reconoce el se arriesga a la expresión de su propia relación hacia lo organizado; lo cual instituye los fundamentos de vivir juntos y hace posible una relación entre los sujetos pensantes y hablantes. Lo que esta en juego del encuentro con el adolescente coincide, en efecto con la confirmación o el descubrimiento de una capacidad de inter-sujeto. Es en ello que se determina el punto político.
Los autores de éste articulo, estudian las implicaciones del hecho de pensar la cura sicoanalítica como un proceso adolescente e interrogan el vínculo entre ese proceso, la política y el dispositivo terapéutico. La reflexión se apoya sobre dos situaciones clínicas alrededor de las cuales se cruzan el Id en el sentido de la pulsion de Freud, la identificación y el ideal. El texto busca de abordar y mostrar que el adolescente es un modelo pertinente para pensar la cura. Enseguida el compara la adolescencia y la política mostrando que tanto uno como el otro comparten una cierta relación con la utopía. El adolescente se caracteriza por su capacidad a relacionar el Id, la identificación y el ideal. Para acabar. Y para terminar, el caso de Irma, pone en evidencia una interrogación, sobre el lugar del analista tanto entre la política, la adolescencia y la cura que entre el refulamiento y la demanda de satisfacción, poniendo en causa al interior del individuo las bases del ideal.
¿Como un adolescente puede entrar en política en el sentido propio del término ? El amor de los ideales el cual se manifiesta brutalmente en este periodo de la existencia, es probablemente la causa más determinante. Todavía falta precisar los componentes de este amor y las diferentes categorías de los ideales concernidos. Lo que Freud no ha hecho más que esquizar en la segunda parte de su obra. Entonces, nos apercibimos que el acceso a la política supone a la vez la adhesión a los ideales los más universales y el respeto de los ideales narcísicos parciales o sociales que impone la existencia. Es entonces una fuente de conflictos permanentes y el adolescente no puede ocuparse de ellos a nivel colectivo de otra manera que entrando en el discurso político en el sentido mas largo. Considerando los ideales y llamándolos por su propio nombre sin ocultarse sus propios limites. Es por este camino que el lo retoma por su cuenta y se comporta en sujeto un sujeto necesariamente dividido entre sus imperativos contradictorios pero que toma el riesgo de proponerse a partir de sus propias convicciones.
Desde hace tiempo, el término de política es utilizado et campos muy diferentes de la problemática del Otro durante la adolescencia, Se precisa aquella del « Otro institucionalizado » (familla, enseñante, compañero) por sus funciones societales o institucionales. De esta confrontación surge a la vez, la idea de oposición difícilmente opuesta y de apoyo. Todo ocurre como si la función de lo político contribuiría a localizar y situar en el espacio, tiempo social el deseo tal como preside la subjetivacion durante la adolescencia. Lo político, seria un atributo estatutario del sujeto paren tal de transferencia en la misión de terciedad a la adolescencia. Este ultimo, esta definido desde Lo Pubertario (Gutton, 1991) como un mensaje singular de la situación social en la cual el adolescente se halla por la necesidad y quiere evolucionar.
Adolescence, 2010, T. 28, n°1, pp. 9-26.
La metamorfosis instaura una contradicción paradójica entre originalidad y programa, « azar y necesidad », « desorden y orden » « diferencia y similitud » « sujeto y asujetamiento ». Abriendo una reflexión entre sublimación y control. Su desarrollo en el tiempo es también paradójico puesto que la ilusión pubertaria es creadora en la mediada de su oscilación con la desilusión. Apoyándose sobre la formulación fundamental de R. Kaes del cual no sabremos dejar del lado las paradojas ; el sujeto es en primer lugar un « inter-sujeto » la metamorfosis pubertaria es una manera ejemplar del inter-sujeto. Ella incluye en su procedura misma el otro. Ningún cambio estructural solitario. Lo pubertario no es un re-encuentro del objeto si no mas bien una revelación de la alteridad genital.
El contrato de la metamorfosis se agranda singularmente cuando designa la creación en movimiento de un vínculo entre el sujeto y la sociedad, el individuo y el conjunto, discurso singular y referencia cultural.
Revue semestrielle de psychanalyse, psychopathologie et sciences humaines, indexée AERES au listing PsycINFO publiée avec le concours du Centre National du Livre et de l’Université de Paris Diderot Paris 7