Este artículo explora ciertas contribuciones que Moses Laufer a contribuido a las ideas freudianas sobre la pubertad y la adolescencia. Sus conceptos del « breakdown », del desarrollo y del fantasma masturbatorio central son tratados aquí, de manera a poder remarcar el interés por la clínica. Esta presente el caso de un joven adulto que vive un « breakdown » de la adolescencia tardío, periodo en el cual una idea obsesional delirante aparece como un contenedor de derivados de un fantasma masturbatorio central.
Este artículo habla del material clínico presentado por Kari Hauge, en la línea de reflexión sobre las bases del traumatismo, de la regresión y de la transferencia. El traumatismo en este caso, parece estar relacionado a la totalidad de la vida de la paciente y en particular a su incapacidad a desplegar una vivencia de continuidad y de estabilidad de ser. Esta problemática es explorada del punto de vista de la repetición del traumatismo a la adolescencia y de sus manifestaciones en la situación analítica.
El autor hace resaltar los puntos originales de la presentación clínica de Kari Hauge : La combinación de una técnica de movilización de la regresión de la joven adolescente como en la cura de un niño, con una técnica de encuentro basada sobre la especificidad de la dimensión adolescente – la formulación de interpretación sobre los contenidos inconcientes y la relación actual entre la paciente y la analista. Esta práctica permite una elaboración de los complejos edípicos infantiles reactualizados por el adolescente lo que facilita una remobilización de los procesos de subjetivación, una vez la necesidad de dependencia reconocida.
La autora presenta el psicoanálisis de una joven muchacha de quatorce anos, quien carecía de la función de contenencia y ello desde los comienzos de su vida. Al inicio del psicoanálisis ella comunicaba a un nivel superficial, y poco a poco ella ha operado una regresión de tal modo, que la mayoría de las veces se dormia en la sésion. A veces ella se despertaba súbitamente muy asustada, me miraba como si yo fuera un monstruo y luego se volvía a dormir. Ello ocurría de esta manera durante un ano; durante este periodo me había indicado que habían menos problemas en su vida fuera del marco de la terapia. La muchacha ha ido progresivamente modificando su nivel de comunicación verbal, hablando con una voz más dulce y también más en contacto con sus emociones internas.
« El juego del salta camión » es una escena de la película mas revoltante de S. Kubrick, Naranja mecánica. El titulo de la película que aprecio en las salas a finales de los anos 60 podía intrigar. Naranja mecánica no ha perdido de su sentido de los anos 1969 : un reflejo particularmente moderno de una « dystopia » de la humanidad. Mejor que ello, Naranja mecánica se revela de una impresionante actualidad. Nosotros percibimos el malestar psíquico no contenido, el cual no encuentra más refugio que las calles de la ciudad como poder. No se trata de decir, si no de mostrar y de actuar los impases en los que el sujeto se halla encerrado.
El espectáculo de esta película, y particularmente de una de sus escenas : « El juego del salta camión » permite de percibir que la noción de riesgo, aquella del Rizikon griego, permite de ampliar mas aun el análisis meta psicológico del fenómeno de adicción. El que arriesga o los que arriesgan, serian aquellos que ilustrarían de manera ejemplar la definición de Freud de la pulsión. El encuentro con la experiencia de la tensión vale la pena y se propone aquí, la hipótesis que el asujetamiento a la tensión, en el caso de los sujetos que se ubican en una posición de dependencia tan mortífera e indispensable al mantenimiento de una homeostasis vital.
El hechos crecientes de desordenes de comportamiento, de conductas a riesgo de apetencia adictiva, de depresión y de gestos suicidarios en los adolescentes significa una entrada brutal en la patología de los lazos y de la dependencia. Los políticos no son ni ciegos ni sordos a este problema y a las repercusiones vitales para el avenir de todos. Han tomado conciencia después de veinte anos haciendo del adolescente una prioridad de salud pública. Nuevas ideas han emergido de esta manera, liberando las esperanzas y las iniciativas innovantes pero también confrontándose a las dificultades y a los fracasos. La experiencia de una unidad de psiquiatría de adolescentes, nos muestra de una manera ejemplar, los limites de una política « reglamentada » en materia de tratamiento psíquico para adolescentes que se hallan en un registro « limite ». Las dificultades administrativas que están en relación con una reglamentación obsoleta o a recomendaciones nuevas que tienen por objetivo el de promover las nuevas practicas van a venir perjudicar paradójicamente su ejecución. Sin embargo no se sabría subestimar el valor defensivo de la labor y del discurso administrativo ni tampoco, el peso de ciertas corrientes de pensamiento que denigran los fundamentos psicodinamicos de la « cura relacional ». El riesgo podría estar vinculado a la irresistible hegemonía del « modelo tecnocratico » el cual se presenta como una nueva utopía ignorante de su inscripción en la corriente de pensamiento « positivista » y de utilización sutil que pueden hacer los poderes establecidos. Sin embargo no hay que dudar que los «psiquistas» a través de su intervención directa y su « practica intermediaria » (Rousillon, 1991) deberán proteger un espacio determinante en las instituciones de cura. Las cuales no podrán pasarse de su vigilancia frente a los « impensados » de la estructura y frente a las pasiones efímeras que las atraviesan como modelos defensivos a los cuales a los cuales uno acude.
Cuatro anos después de los peritajes colectivos del INSERM sobre « los desordenes del comportamiento » que había suscitado una viva emoción en los profesionales dando así nacimiento al colectivo « No a 0 de comportamiento » La situación actual esta lejos de tranquilizar las inquietudes. La dirección general y las estructuras de investigación han sido modificadas de manera poco favorable a la psiquiatría y el peritaje colectivo sobre los desordenes de aprendizajes no ha demostrado que el INSERM había realmente integrado la necesidad de pensar la estructura misma de sus peritajes colectivas y ello en el dominio de la salud mental. Por otro lado, hoy en día, asistimos una reactivación para despistar de manera precoz en los jardines infantiles los que se cree que serán futuros delincuentes. Así mismo se ha dado un ataque legal contra la escuela maternal y los RASED. Todo ese movimiento de reducción a la biología del pensamiento amenaza los más vulnerables y hace correr grandes riesgos al lugar que ocupan las ciencias humanas en nuestra cultura y en nuestras universidades.
El artículo estudia la hipótesis de un deseo de dominación en el corazón de toda relación pedagógica. La relación de control, sea cual sea la modalidad que viste representa una verdadera formación defensiva, permitiendo de esconder la confrontación a la ausencia revelada en el encuentro con otro. De ese escenario, se desprenden reglas comunes a todas las relaciones de dominación: La instrumentalizacion del otro y la imposibilidad para el mismo de romper con el ciclo de intercambio en el cual el da mas de lo que recoge. La ruptura es construida como en un orden de lo injusficable lo cual supone un paso por la fuerza, un acto de rebelión o de violencia. ¿ Come es que los adolescentes se mantienen como sujetos deseosos de la escuela ? ¿ Como es que escapan a la relación de control ? En esa relación ambivalente a la autoridad que ellos construyen, ¿ cuales son las estrategias que ponen en acción ? Estas interrogaciones articulan la interrogación filosófica y la mirada sociológica.
En un contexto de neo-liberalismo y la desaparición de los meta dirigentes sociales ; la denegación de la diferencia edipica y el ataque de los organizadores psicológicos y culturales de la escuela con el fin de evitar los conflictos identificatorios adolescentes son a comprender como los síntomas y las consecuencias de la idealización política de la perversión y de la regresión a lo infantil en lo social histórico.
Este articulo nos libra los primeros resultados de una investigación de los documentos judiciarios realizados en una jurisdicción de la región de Paris sobre las infracciones a carácter violento cometidas por menores. Al final de la explotación de los documentos tratados por los jueces de niños los autores propone en un principio de abordar una topología de esas violencias juveniles (violencias « mezcladas », violencias viriles, violencia de vecindad, violencia intrafamiliar.) ellos nos recuerdan que mas del 80% de esos casos ocurren en un contexto de ínter conocimientos. Enseguida, los autores analizan algunos rasgos que caracterizan el perfil de la trayectoria del menor : sexo, edad, situación familiar, lugar de residencia y trayectoria escolar. En sus conclusiones, los autores explican que esta investigación revelan las violencias de baja intensidad que nacen en momentos de interconocimiento a causa de diversos motivos des los mas clásicos de la edad del adolescente. Al final de esos conflictos que no parecen nuevos si no que son mas que todo de día en día mas establecidos en un contexto jurídico en nuestra sociedad.
Adolescence, 2009, T. 27, n°2, pp. 415-429.
Revue semestrielle de psychanalyse, psychopathologie et sciences humaines, indexée AERES au listing PsycINFO publiée avec le concours du Centre National du Livre et de l’Université de Paris Diderot Paris 7