Los autores, luego de haber descrito las diversas modificaciones sobre la ordenanza del 2 de febrero de 1945, las cuales han transformado el modelo de la justicia de menores ; analizan el impacto de esos cambios.
Este artículo se consagra a la investigación acción de un equipo de psiquiatras de inspiración analítica, la cual duro cinco anos y ello, alrededor de adolescentes encarcelados en un centro de menores. Procurándonos así, elementos de las dificultades encontradas y reconocidas como políticas acerca de la metodología deontológica y técnica de la colegiatura psiquiatrica que interviene en medio carceral, de la administración penitenciaria, así como la de la protección jurídica de la juventud. Al interior de la crisis el señala las relaciones salud y justicia y una cierta tendencia al minimalismo psiquiátrico alrededor de los adolescentes encarcelados. En el plano de la psicología social, el expone los actores y las dificultades de la independencia del sector sanitario en las cárceles por consecuencia de las personalidades difíciles de ciertos presos y la consecuencia de una corriente humanista de la administración penitenciaria así como la reintegración de la protección judicial de la juventud en las cárceles para menores después de los comienzos del siglo XX. El critica los ejes principales de la retórica llamadas « retóricas ad hoc » que sostiene sobre un plano ideológico y técnico la creación de siete establecimientos para menores lo cual representa un presupuesto considerable. Finalmente, nos muestra los límites del hecho del carácter estructural del autoritarismo de una búsqueda de seguridad penitenciaria y de las acciones de las instancias ; así como de la tentativa de organizar el encarcelamiento de los menores bajo un modelo de una institución medico social.
Si en teoría un lugar cerrado puede tener un interés terapéutico para los jóvenes desorganizados estructuralmente, violentos y delincuentes ; en la práctica, para llegar a este objetivo, es necesario medios materiales y humanos considerables. El autor del presente articulo duda que esos medios puedan ser mantenidos a largo plazo dejando así solamente « muros » cuya cualidad terapéutica es simplemente aleatoria…
El defecto de transmisión de valores y particularmente aquellas que están vinculadas a la noción de autoridad, es a menudo evocado como un factor determinante de la delincuencia de menores, es sobre esta base que los gobiernos sucesivos han tomado iniciativas desde el ano 1998. Dichas iniciativas tratan de dar mas espacio a los imperativos y sanciones en el tratamiento judiciario de menores delincuentes. Esta posición viene a contrariar las representaciones de los profesionales de la justicia de menores, que ven en esta evolución una desaprobación radical de los valores que les han sido transmitidos. A partir de la lectura que hacen de la ordenanza nº 45-174 del dos de febrero sobre la infancia delincuente. Ellos consideran que se trata de una ruptura radical en la misión de esta justicia especializada y que esas nuevas orientaciones harían pasar de un modelo de protección a un modelo represivo obligando así a adherir a los valores contrarios sobre los cuales habían fundado sus bases profesionales.
Este artículo reconsidera esta presentación de la cuestión y busca a poner de relieve lo que hace transmisión y continuidad en el seno de ese movimiento. Para ello el procede a una relectura de la ordenanza y de la exposición de los motivos y examina el asunto interrogando los modelos psicológicos y psiquiátricos sobre los cuales se apoyan los partidarios de la ruptura. Esta relectura, hace aparecer que es la evolución de las representaciones de la ordenanza y no la ordenanza misma que ha conducido a un impase sobre la dimensión represiva y complicada que ella contiene. También hace aparecer que es a partir de una representación muy limitada de lo terapéutico esencialmente de aquella de una clínica limitada al modelo de la psicoterapia individual) que se ha forjado la convicción clásica que la justicia de menores sufre de una influencia excesiva de la clínica que se opondría al primado del « imperativo educativo » Es entonces el modelo educativo de ayuda forzada ha sido promovida por la ordenanza del 45 contrariamente alo que ha podido dejar pensar la lectura clásica que ha sido hecha.
Refiriéndose a la dinámica de los adolescentes difíciles, los autores consideran que el modelo educativo que hace la asociación entre ayuda y sumisión es el que esta mas apto a tomar en cuenta las necesidades educativas y terapéuticas de esos jóvenes. Cuando se interrogando la ruptura que algunos ponen de relieve defienden la idea del hecho que es importante de basar la transmisión de valores educativos de la justicia de los menores sobre la transmisión de ese modelo que en dichas condiciones no exige la re-interrogación de la validez de la tradición clínica valorizada de momento que ella se ve conducida a adaptar su modelo y sus practicas a las particularidades psicopatológicas de los adolescentes seguidos en dicho contexto.
En este artículo, tratamos de resistir a las representaciones de la juventud ya sea como efecto o como victima creando nuevos lazos entre los « jóvenes o los adolescentes ». En efecto abrir nuevas perspectivas o nuevas potencialidades supone a la vez, escuchar a los adolescentes en su singularidad de sujeto y de analizar lo que representa en el plano socio-político para la sociedad. Este objetivo supone nuevos intercambios y nuevas cooperaciones entre actores técnicos pero también en el conjunto de la sociedad.
Es conveniente de precisar en que la guerra modifica la vida psíquica de los jóvenes sujetos y la mayoría de ellos adolescentes. Enseguida hay que insistir sobre las dificultades de reinserción que ellos encuentran a causa de la reputación de brujos que ellos adquieren. Examinaremos como esta última categorización se cristaliza en los dos Congos así como también los efectos que ocurren a causa de las « rupturas » de esos sujetos con las lógicas habituales de alianza y de filiación.
Bajo este titulo se trata de proponer una teoría general del vínculo social ; la cual debería permitir de interrogarse acerca de la manera en que un sujeto consigue establecerse a vivir junto a otros individuos sin renunciar a su singularidad y sin poner en peligro el vínculo social. Es el momento lógico de la solución que nosotros calificamos de « momento adolescente » ; a partir del cual intentamos proponer una problemática y de hacer una extracción de las condiciones de las posibilidades.
Tomando apoyo sobre la clínica del acto en este artículo, se tratara de demostrar como es que la sicopatología adolescente nos atestigua del estado del vínculo social en el cual crecen los adolescentes en sufrimiento. Las psicopatológicas extremas, serán así propuestas como el logro de un vínculo político moderno. El liberalismo que prona la realización de si a través el valor de la performancia, la jubilación sin límite y el rechazo de la enfermedad humana: la castración.
Después de Michel Faulcault, el autor describe que el arte de gobernar supone que la razón de estado se impone cada vez más a la populación sobre todo en la cuestión de sus exigencias y de sus intimidades. Para poder imponer ello, el poder instala dispositivos de seguridad manipulando la opinión e instrumentalizando la ciencia. Los expertos se convierten en los escribas de esas nuevas servitudes de la economía del mercado las cuales normalizan de manera discreta e insidiosa los individuos y las populaciones. La medicine, la psiquiatría, y la psicología, son en este articulo consideradas como practicas sociales. El autor demuestra como es que la precomposición del saber y de las prácticas releva más que nada de un dispositivo ideológico más que científico.
El artículo presenta dos casos clínicos de probable comienzo de esquizofrenia caracterizado por la organización de un síntoma hipocondríaco central significando la desapropiación del sujeto al momento de la transformación pubertaria. En esos dos casos los neurolépticos son menos utilizados que los antidepresores. Dicha constatación induce tres comentarios. El primero es la necesidad de respetar una cierta coherencia entre las reglas de prescripción, y el campo de referencia clínica. El segundo es el eventual interés de los antidepresores en ese tipo de comienzos de esquizofrenia y la sintomatología hipocondríaca. El tercero es la intrincación del tratamiento neuroléptico con la economía narcísica del sujeto. Economía que ya esta implicada en la constitución del síntoma hipocondríaco lo cual explicaría el interés de los antidepresores en esos casos.
Adolescence, 2009, T. 27, n°3, pp. 797-807.
Revue semestrielle de psychanalyse, psychopathologie et sciences humaines, indexée AERES au listing PsycINFO publiée avec le concours du Centre National du Livre et de l’Université de Paris Diderot Paris 7