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CATHERINE CHABERT : FEMENINO MELANCÓLICO.

El tratamiento psicoanalítico de adolescentes y mujeres jóvenes que presentan graves trastornos en su conducta alimenticia, sobre todo conductas bulímicas, permite plantear cierto número de problemáticas cuya singularidad requiere elaboraciones metapsicológicas. Así, la articulación del masoquismo y del narcisismo conduce a subrayar la predominancia del masoquismo moral subyacente a una violenta culpabilidad, asociada a una construcción particular de las fantasías de seducción, en las cuales el sujeto ocupa un rol activo, fortaleciendo su convicción de haber seducido al padre. El  » crimen  » determina el recurso a conductas de autocastigo mediante ataques al cuerpo, según un impulso de tipo melancólico.

JEAN GILLIBERT : EL PRINCIPIO DE RETROSPECCIÓN EN EL TIEMPO DE LA CURA.

Partiendo de la lógica del tiempo restrospectivo y prospectivo en la cura analítica, el autor plantea la cuestión de la reminiscencia, del pasado y del futuro no predictivo. La lógica de la temporalidad retrospectiva no es atribuible a una lógica del inconsciente. La sucesión no es incompatible con la intemporalidad. Sucesión no significaba consecución, causalidad. El inconsciente, según Freud, es meramente contenido, aura de las cosas ; lo que Freud llamaba  » representación de cosa « . El lenguaje no puede ser reducido al signo o al símbolo. Ningún lenguaje puede decir lo que yo soy. Existe una ruptura básica y terapéutica entre las significaciones y el  » decir « . Cuatro ejemplos clínicos lo demuestran. Es el efecto (la sintomatología) el que hace creer en una causa y por ende causa la causa ; es allí donde el psicoanálisis se enreda en lo que ha denominado  » la causalidad psíquica « .

PHILIPPE JEAMMET : LA VIOLENCA DURANTE LA ADOLESCENCIA. DEFENSA IDENTITARIA Y PROCESO DE FIGURACIÓN.

La violenca conlleva una dimensión mortífera. Niega la subjetividad de quien la sufre, pero también refleja especularmente una amenaza sobre la subjetividad de quien la ejerce. Así, puede ser vista como una reacción primaria de defensa por parte de una identidad amenazada. Tanto la experiencia de la vida institucional en el ámbito psiquiátrico como las psicoterapias de los sujetos que padecen trastornos del comportamıento constıtuyen un terreno privilegiado de observación.

La adolescencia es una etapa de la vida propicia a las expresiones de la violenca, dada la naturaleza de los cambios psíquicos impuestos por la pubertad. La relacíon terapeútica debe tomar en cuenta dichas particularidades del funcionamiento psíquico de los pacientes violentos.

El espacio terapeútico puede ser visto como una figuración del espacio psíquico interno de dichos pacientes, y su reorganización como un medio para tornar tolerables las relaciones que les son tan necesarias. Las mediaciones y la concretización de una función tercera ocupan un sitio esencial en dicha reorganización.

ALAIN BRACONNIER : LAS LÁGRIMAS DE EROS

Todo aquello que el estado amoroso suscita en el sujeto activa y reactiva a Eros, tanto sus figuras dichosas como sus lágrimas. El autor propone dos derroteros clínicos inspirados por el tema de los amores adolescentes : por un lado, una auténtica neurosis de amor ; por el otro, una adicción amorosa. Dos ejemplos clínicos ilustran dicha reflexión.

SIMONE DAYMAS : PRIMER AMOR

El adolescente atrapado en las redes del primer amor sufre una fractura narcisista brutal, pero se engaña manos que el adulto en torno a la realidad deseante del objeto. Sabe que su deseo se nutre solo, que vivirá el desencanto y el duelo del primer amor.

Todo adulto conserva por aquel primer amor cierta nostalgia que le servirá de referencia en las vicisitudes del destino.

CHRISTIAN DAVID : AMAR ES CRECER

Durante la adolescencia, la novela familiar cede su lugar a una  » autoficción de anticipación « , organización que auxilia las transformaciones adolescentes y permite al sujeto desprenderse de la influencia de las ímagos paternas y de las rigideces superyoicas asociadas.

El nacimiento del estado amoroso puede deberse en buena parte a la súbita coalescencia que opera entonces entre autoficción de anticipación y actualización  » exquisita  » del encuentro afectivo.

FRANÇOIS VILLA : ANÁLISIS DEL NACIMIENTO DE UN SENTIMIENTO AMOROSO. FRAGMENTO CLÍNICO

Un fragmento clínico arroja aquí nuevas luces sobre la relación que existe entre el estado de desamparo original y el estado amoroso. Durante esta secuencia, sobreviene une erotización de la transferencia, cuando el paciente vive una anticipación de potencialidades corporales que le eran desconocidas ; le parecen estar al alcance de la mano y al mismo tiempo inaccesibles. De ahí un inmenso sentimiento de soledad, de desamparo, mientras que la presencia del terapeuta adquiere tal intensidad y tal relieve libidinal que se convierte en el centro de la atención del paciente.

ROLAND LAZAROVICI : EL AMOR DEL OBJETO PERDIDO. NOTAS OBRE LA EROTOMANIA

La adolescencia es un tiempo propicio para multiplicar las opciones amorosas. Sin embargo, lo que nos llamó aquí la atención, a partir de dos fragmentos clínicos, fue la fijación en torno a la elección de un objeto en ambas historias. Se inicia así una discusión sobre la noción de erotomanía a esa edad, así como sobre la naturaleza particular de los movimientos afectivos relacionados con el  » primer objeto  » perdido.

JEAN-MARC CHAUVIN : MEANDROS DE LA OBJETALIZACIÓN

En función de las experiencias afectivas hirientes y frustantes, los adolescentes de alto riesgo abandonarán el ámbito de la escena objetal – donde la vivencia del odio, aval del lazo con el objeto, sigue siendo posible – para caer regresivamente en la destrucción del lazo objetal y la desimplicación narcisista. Parte del trabajo de la adolescencia se sitúa en el deslizamiento que opera entre dos polos del odio y lo destructivo. Cabe entonces considerar un tratamiento analítico, para mantener abiertas las posibilidades de reposicionamiento.

BLANDINE FOLIOT : DE UN ESTADO AMOROSO AL OTRO

Durante la adolescencia, el estado amoroso que surge en el transcurso de ciertos tratamientos analíticos– sobre todo cuando se viven trastornos graves del comportamiento alimenticio – es un acontecimiento psíquico que manifiesta un reposicionamiento libidinal, narcisista y objetal. Constituye el indicio de un desprendimiento de una posición melancólica subyacente ; resulta necesario ponderar entonces los alcances psíquicos y las implicaciones transferenciales. Efecto de cierto trabajo de duelo respecto al objeto originario, dicho reposicionamiento conlleva la esperanza de que un nuevo objeto pueda encontrar lugar dentro del yo.