¿Cómo es que una problemática depresiva puede fijarse en una depresión la cual si no es tratada puede a su turno convertirse en una patología más grave? Un tratamiento antidepresivo es justificado, pero si este no está asociado a una cura relacional conduce al adolescente, bien tratado, pero mediocremente curado, a una problemática de aspecto paranoico. Dos otros casos que fueron relatados en la prensa, ponen en evidencia ese riesgo evolutivo existente en el marco de un contexto social, en el cual no se deja de poner en relieve el ¡malestar adolescente!
Una tendencia a la psiquiatrización sistemática de los estados mentales, conduce a considerar los periodos de tristeza y de desconfianza persistente del adolescente o los estados de morosidad como figuras de la patología. Conjuntamente D. W. Winicott, E. Gut, P. Fedida y Ph. Gutton, nosotros desarrollamos un punto de vista dinámico, según el cual el movimiento depresivo inherente a la vida mental, participa a la regulación de la vida psíquica y ello reactivado por la perdida o el abandono. Y favorita la redistribución de la economía afectiva y pulsional, verdadera « re-afectizacion ». El sujeto adolescente deprimido, necesita ser acompañado y no ser curado de primera intención. El hecho de que la depresión adolescente encuentre un camino lo más a menudo favorable ; nosotros examinamos ciertos destinos destructores, calificando la depresión de « improductiva », de « depresión de muerte » o de « depresión de desvinculación ». Dos figuras patológicas emblemáticas : la anorexia mental de la joven y la depresividad. Si embargo la depresión es un elemento importante del proceso de integración. Ellas ilustran tal como el desmantelamiento del pensamiento en las depresiones psicóticas – desesperadamente exprimidas en las producciones artísticas – el rol esencial que juega el cuerpo como constituyente y medio de la vida psíquica.
Después de hacernos acordar la definición de rito no solamente desde un punto de vista antropológico si no también desde un punto de vista sicoanalítico así como la articulación entre ambos aspectos. El autor de éste articulo busca en primer lugar de una manera general pero también acercándose de manera mas particular de los procesos adolescentes y hace el distingo entre ritual y rito. El primero lo asimila a la conservación y la desligación mientras que sitúa el segundo del lado de la depresividad y de la subjetivacion con una llamada a la progresión de un entre los dos temporal. El rito se presenta esencialmente del lado de la función simbólica como una solución de espera. Un espacio de seguridad, que de un punto de vista dinámico, comporta una dimensión lúdica a través de la voluntad de romper los mecanismos repetitivos. El rito, un punto de encuentro entre el tiempo circular y el tiempo linear aparece como un estado « metastable » que no busca necesariamente hacer sentido sin no más bien intenta de evitar una salida muy brutal del mundo infantil.
Revue semestrielle de psychanalyse, psychopathologie et sciences humaines, indexée AERES au listing PsycINFO publiée avec le concours du Centre National du Livre et de l’Université de Paris Diderot Paris 7