Tous les articles par Admin

Dominique Reniers, Serge Lesourd : fantasmas originarios y re-velo adolescente

El concepto de fantasma originario, no ha conocido reales desarrollos teóricos en la obra freudiana. Esos fantasmas originarios presentan sin embargo un interés considerable puesto que ellos instancian una concepción del real original. La literatura analítica muestra que a menudo son confundidos con las teorías sexuales infantiles. Aquí se trata de entender el valor particular al nivel de lo que en la adolescencia esta marcado como la reactualización de un gozo primordial aquella de la carne que esta fuera de la ley fálica. Un tel análisis lleva a interrogar la histerizacion adolescente en las dos vías de sexuación que ella funda y que se soporta justamente gracias a una dimensión fantasmática originaria orientada hacia la contenencia por la joven mujer, hacia la contestación de la demanda de otro por el joven varón.

revue Adolescence, 2011, T. 29 n°4, pp. 819-841.

Olivier Ouvry, Eric Bidaud : dysmorfofobia, pubertaria y proceso adolescente

Los temores dysmorfofobicos nos envían a las aprehensiones de lo que una posición sexual del lado femenino o masculino puede evocar de un compromiso imposible a respetar delante la mirada de los otros. Es a partir de una convicción de contener en un espacio imaginario del cuerpo una negatividad vergonzosa del adolescente donde el adolescente se siente excluido del juego social y de todo el registro de la seducción y constituye un refugio de esta condición poniéndose en suspenso en lo que se refiere a la prueba de sexuación. También toda una problemática de la adopción del velo posicionara al adolescente en lo que nosotros podemos llamar su « prefiguración » necesaria como respuesta a sus interrogaciones en el campo del intercambio de las miradas. En este articulo definiremos una trayectoria que podría presentarse como un circulo en el cual los dos bordes no se unen formando una espiral ascendiente : el punto de partida es la realidad del cuerpo el evitamiento inicial del pubertario resentido como otro sexo (el femenino) luego por la prueba de la vergüenza la dysmorfofobia y la creación del objeto estético de recubrimiento de esta prueba del vacío.

revue Adolescence, 2011, T. 29 n°4, pp. 801-818.

Christian Bonnet, Stéphanie Pechikoff : roman adolescente y escenas pubertarias

Nosotros proponemos la noción de román adolescente a entenderlo de esta manera : una articulación del román familiar a las escenas pubertarias como escenas « nuevas » o composiciones-creaciones en una dimensión de elaboración más que de defensa. El román adolescente no es una simple re-edición si no mas bien una creación de un escenario deseoso en el cual el movimiento exige tres tiempos lógicos : una puesta en tensión de las estructuras del roman familiar, una puesta del relieve de las escenas pubertarias compuestas de « escudos » unidas a los ejes del deseo y en fin un movimiento narrativo produciendo trasferencialmente el roman adolescente en las entrevistas clínicas. Los casos de Gunther y de Celeste analizando los romanes, las formas así que las funciones de elaboración y de construcción psíquica al servicio del proceso « adolescens ». El roman adolescente cuando se identifica en la transferencia es específico y se distingue del roman familiar de Freud por la perspectiva de las escenas pubertarias.

revue Adolescence, 2011, T. 29 n°4, pp. 787-800.

Houari Maïdi : Eglantine

El adolescente es extremamente sensible a su imagen la cual es tan temida como investida con una fuerza de fascinación, en este artículo, nosotros presentamos una observación que ilustra en el caso de una joven las percepciones complejas y ambivalentes de un cuerpo lleno de males diversos. Un cuerpo que parece ser una caja de Pandora de todas las angustias nacidas durante la infancia y de la adolescencia y un cuerpo-vitrina, fachada narcisica a través la mirada del otro, temiendo que esa mirada vea al interior de la adolescente : su intimidad, sus pensamientos, sus angustias, de ahí este aspecto paranoïde, frecuente a esta edad.

revue Adolescence, 2011, T. 29 n°4, pp. 779-785.

Nicolas Peraldi : hijo malo, la inserción social una prueba de subjetivación

La narración clínica, es una manera, una vía oblicua que no tiene otra función mas que la de servir de referencia. A través, o mas exactamente en las travesías de una trayectoria de un joven bajo los cuidados de la « Ayuda social de la infancia » que se halla en fracaso en la dimensión de inserción profesional y social ; yo tentaré de demostrar como un proceso de subjetivación se ha elaborado afín de permitir a este joven de reconstruir su presente a la luz de su pasado de simbolizar y de apropiarse lo que hasta aquí no había sido mas que únicamente sentido. Este texto ha sido escrito como un tríptico. Las tres partes, pueden ser leídas independientemente la una de la otras. Sin embrago es en la relación entre ellas que se desarrolla la especificad del propósito que intento sostener por medio de este articulo. Cada parte envía a una lectura, a un tiempo de elaboración. Ella se abre por una secuencia clínica como un preámbulo a la reflexión que sigue. Hubiera podido unir las secuencias en una sola y desarrollar enseguida mi elaboración punto por punto ; pero he preferido esta desarticulación que responde mejor según yo a la teatralización del caso presentado.

revue Adolescence, 2011, T. 29 n°4, pp. 765-778.

Marion Haza : el « bicho místico ». Aso en la pubertad y psicoterapia

La pulsionalidad de la pubertad actuá en la terapia, de una manera brutal, cruda y no simbolizada. El acting out deriva de la emergencia de nuevas sensaciones pulsionales que todavía non son elaboradas o integradas en el Yo. La capacidad creativa del adolescente, ayudado por el clínico, permite sublimar la violencia púbery encontrar una vía de salida que no sea pulsional o sexual. Aquí, es el « Bicho Mistico » quien viene a simbolizar el paso a la pubertad y sus inversiones.

revue Adolescence, 2011, T. 29 n°4, pp. 747-763.

Jacques Dayan : depresividad y depresión

Una tendencia a la psiquiatrización sistemática de los estados mentales, conduce a considerar los periodos de tristeza y de desconfianza persistente del adolescente o los estados de morosidad como figuras de la patología. Conjuntamente D. W. Winicott, E. Gut, P. Fedida y Ph. Gutton, nosotros desarrollamos un punto de vista dinámico, según el cual el movimiento depresivo inherente a la vida mental, participa a la regulación de la vida psíquica y ello reactivado por la perdida o el abandono. Y favorita la redistribución de la economía afectiva y pulsional, verdadera « re-afectizacion ». El sujeto adolescente deprimido, necesita ser acompañado y no ser curado de primera intención. El hecho de que la depresión adolescente encuentre un camino lo más a menudo favorable ; nosotros examinamos ciertos destinos destructores, calificando la depresión de « improductiva », de « depresión de muerte » o de « depresión de desvinculación ». Dos figuras patológicas emblemáticas : la anorexia mental de la joven y la depresividad. Si embargo la depresión es un elemento importante del proceso de integración. Ellas ilustran tal como el desmantelamiento del pensamiento en las depresiones psicóticas – desesperadamente exprimidas en las producciones artísticas – el rol esencial que juega el cuerpo como constituyente y medio de la vida psíquica.

revue Adolescence, 2011, T. 29 n°4, pp. 737-745.

Alejandro Rojas-Urrego : llamame solamente amor y yo seré rebautizado

El estado amoroso durante la adolescencia muy a menudo toma la forma de la pasión y toma acentos de una tragedia. El es tanto temido como buscado no solamente como un descubrimiento y una repetición « re-editacion de aspectos ancianos » escribe Freud, si no también como un nuevo descubrimiento, un dinamismo creador y una invención transformadora. Mas que nunca, el representa un segundo bautizo, un nuevo nacimiento que debe a veces denegar el primero. Amor es renacer. Se deshacer afín de mejor reconstruirse ; recrearse. Evidentemente corriendo el riesgo de perderse para siempre. El estado amoroso de la adolescencia       se impone a la atención del psicoanalista. La experiencia clínica, a veces nos confronta a desvastamientos psíquicos luego de decepciones amorosas. Ellas son los reveladores de las cualidades de las bases narcísicas de los adolescentes cuya identidad está en sufrimiento. Revivir más que rememorar. En esas situaciones en que las representaciones nos hacen falta, la literatura nos es a menudo de una gran ayuda. Ella puede permitirnos de comenzar a poner las palabras a una historia que no es una. A partir de los estudios de Romeo y Julieta de W. Shaskespeare, el autor propone varias líneas de posibles interpretaciones del amor durante la adolescencia alrededor de las nociones de cuerpo sexual, de narcisismo, de muerte, de orgasmo y de nombre.

Adolescence, 2011, T. 29 n°34, pp. 683-705.

Philippe Gutton : transgredir o transcribir

Cuando el autor (M. Hatzfeld) habla de la « vitalidad salvaje » brotando en la fuente de la juventud. Pienso que los procesos de la adolescencia es el aspecto viviente de la juventud. La sublimación pubertaria es equivocadamente interpretada a partir de una respuesta social como una transgresión. La libertad creadora, concibamosla así no está nunca sola.

Adolescence, 2011, T. 29 n°34, pp. 673-676.

Johanne Rosier : La casa de bernarda alba : denegación de lo femenino y rechazo al cambio

La obra teatral del escritor Féderico Garcia Lorca « La casa de Bernarda Alba » relata la historia de cinco mujeres que pasan ocho años en el más riguroso luto impuesto por su madre tras haber enviudado. Adela, la mas joven de las hermanas, desafía la tiranía materna en un combate interno que sellará el destino su feminidad. La cuestión central hace referencia a los azares de la separación de la subjetivación femenina entre continuidad y cambio.

Adolescence, 2011, T. 29 n°34, pp. 665-671.