Frente a las escarificaciones de los adolescentes, los sanitarios oscilan entre impotencia y culpabilidad la cual puede conllevar a una agresividad en acción. Para superar los mecanismos de control subyacentes, el trabajo colectivo, permite de transformar un cuestionamiento personal en un cuestionamiento profesional. La postura terapéutica es la de soportar su propia fragilidad y su odio y la de dejarse deformar sin destruir (se) sosteniendo así, el proceso de separación durante la adolescencia.
Adolescence, 2026, 44, 1, 141-153.