Este artículo, interroga el sentido de la escenificación del delito en el caso de ciertos adolescentes. Consideramos el evento delictuoso como un verdadero lenguaje del afecto que se exprime sobre una escena diurna a la imàgen del modelo del sueño. El delito toma una via de elaboración que transforma los pensamientos del sueño en imágenes sensoriales con el fin de figurar la naturaleza de los afectos internos.
La hipótesis central de éste artículo es la idea que el conflicto central de Lisa, una jóven mujer bulimica, invadida por fantasmas de omnipoptencia. El funcionamiento bulímico de lisa, implica una pérdida de limites entre su si misma y el otro, provocando el no reconocimiento de la ley. Su complicidad incestual con su madre nos lleva a explorar la problemática de despersonalización-diferenciación caracterizando el trabajo de subjetivación de una adolescente y las repercuciones en la construcción de la femenidad.
Este artículo trata de las viscicitudes de la integración de lo femenino en los adolescentes delincuentes y particularmente sexuales, quienes se interesan de manera extrema a ciertos aspectos aparentes de la masculinidad como por ejemplo los rasgos del carácter narcísico-fálico. Del hecho de traumatismos precoces, esos sujetos luchan defensivamente contra la integración de posiciones pasivas asimiladas a una pasivación y una femenización mortífera.
Este artículo trata sobre los adolescentes encarcelados originarios de la immigración. El análisi de su discurso, ha puesto en evidencia su sentimiento de ser rechazados por la sociedad, como también la verguenza de ser uno mismo y el sufrimeinto de su identidad. La legitimización de su palabra en el seno de un grupo de expresión, ha abierto la via hacia un encuentro y les ha permitido de avanzar y darle sentido a sus transgresiones y a su historia. Ellos también han podido hacer transformaciones psíquicas con el fin de elaborar su copromiso cultural suceptibles de reconciliarlos con múltiples afiliaciones.
La especificidad de la delincuencia en las chicas parece provenir de los impases y prácticas de los tratamientos judiciarios o institucionales, y se descarta que provengan de una particularidad vinculada al género. Por medio del relato de un estudio clínico de una jóven muchacha bajo la influencia de la delincuencia desde sus trece años; nosotros tratamos de sensibilizar a la ética del sujeto lo que implica un análisis sin prescripción a priori y que sea la mas fiel posible al evento vividoy el contexto de vida en el cual se situa.
Por mucho tiempo, la violencia femenina nos ha aparecido como un epifenómeno, una monstruosidad, en todo caso, como una anomalia. Este artículo, intenta de comprender como es pensado en la actualidad y ello bajo la mirada de una doble tensión. La emancipación creciente de las mujeres, en medio de un contexto de fuerte reprobación de toda forma de uso de la violencia, y ello a pesar de una igualdad renforzada entre los dos sexos.
Los estudios estadisticos, nos permiten de exponer de manera concreta la cuestion del género en la justicia de los menores. Los datos alrededor de las acusaciones, el tratamiento judiciario, la repartición según la nacionalidad de los menores detenidos; ilustran la existencia de un tratamiento diferencial según el sexo. Ello viene a completar un enfoque hecho sobre el impacto importante de la polivictimización sobre la delincuencia de las mujeres de menos de dieciocho años.
Pocos delitos son establecidos en el caso de las muchachas jóvenes contrariamente a sus homologos masculinos. Los delitos y crimenes no son siempre la única manera de expresión de la violencia y de la transgresión a la cual son confrontadas las muchas, y ello ya sea de manera activa o pasiva. Las diversas maneras que se presentan, interrogan, la especificidad femenina de ciertos modos de transgresión, ya sean violentos o no violentos, asi como también el tratamiento socio-judiciario. Este rompecabezas semiológico es un terreno abierto a la investigación.
The interest of using the haiku form in a writing workshop for borderline adolescents in a psychiatric hospital will be studied through the writings of an adolescent girl. The rhythm and brevity required by the haiku leads the girl to fully inscribe the cry of a memory of an absence, to write what is still missing from spoken words. The omnipresence of line breaks in this type of poem and the splitting at work in the moment of writing will then enable the inscription of her psychic pain.
Il faut qu’on parle de Kevin, L. Shriver’s epistolary novel, offers clinical material exploring the homicidal behavior of an adolescent boy who kills eleven people in the America of the 1980’s. It tells of suffering linked to the work of motherhood and education – maternal work – as well as the failure of these, which seems to be the source of the homicidal conduct. The links between violence, thought and Kultur will be investigated.
Adolescence, 2018, 36, 1, 195-212.
Revue semestrielle de psychanalyse, psychopathologie et sciences humaines, indexée AERES au listing PsycINFO publiée avec le concours du Centre National du Livre et de l’Université de Paris Diderot Paris 7